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viernes, 30 de marzo de 2012

Goldman: especulación e impunidad



goldman-sachs
“Hoy es mi último día en la firma. Después de casi 12 años -en Goldman Sachs (GS)–… digo con honestidad que su ambiente es hoy muy tóxico y destructivo… en síntesis, el problema es que en sus operaciones se abandonó el interés de los clientes… la empresa se desvió tanto… que siendo honesto no puedo identificarme con sus objetivos”.
La renuncia de Gregg Smith, director ejecutivo de GS y principal encargado de los mayores y magnos portafolios de derivados en Europa, Medio Oriente, África y Asia, fue destacada por el New York Times del 14 de marzo. Ahí se desnuda, una vez más el desenfreno usurero, el engaño y la impunidad que, dada la magnitud de los negocios de esta firma de inversión, afectan patrimonio, empleo y vida de millones dentro y fuera de Estados Unidos, mostrando de paso la complicidad y simbiosis de la presidencia imperial Bush/Obama, el Congreso y las cortes con este modus operandi.
Prevalece un contexto institucional de corrosiva usura y codicia en instituciones ícono de la alta finanza, bancos y firmas de inversión tipo CitiGroup, Wells Fargo, Bank of America, Morgan Stanley, Goldman Sachs, etcétera, alimentado en 2008 por desmedidos rescates y subsidios de entre 13 y 14 billones (trillions) de dólares. Son negocios y corruptelas que incluyen operaciones de lavado y que hacen aparecer al Fobaproa o al desastre de Mexicana de Aviación como astutas operaciones de roba-gallinas, con el Consejo Coordinador Empresarial tras el botín mayor: lanzar a Pemex-CFE al piso de remates donde operan y apuestan tiburones como GS, parte de la oferta electoral de los Peña Nieto y Vázquez Mota de siempre. Piden el voto para despojar al electorado de un patrimonio legado al pueblo, cada día más valioso por el techo del petróleo y cuando la ecuación energética mundial favorece el control público de recursos vitales. Ofrecen llevar la riqueza nacional ahí donde, gracias a la Commodity Futures Modernization Act –una ley firmada por Bill Clinton en 2000–, se esquilma a clientes y naciones enteras. Según el economista Chris Hedges (TruthDig 4/11/2011) el índice de commodities de GS es el más cotizado en los mercados del mundo. Gracias a Clinton la empresa acapara y especula con el hambre popular: arroz, trigo, maíz, azúcar, carne, incluyéndose minerales, metales y combustibles fósiles.
La renuncia de Smith es reveladora: “En el curso de mi carrera he tenido el privilegio de manejar dos de los mayores hedge funds del planeta, cinco de las mayores administradoras de activos en Estados Unidos y tres de los más prominentes fondos soberanos de Europa, Medio Oriente y de Asia. Los activos de mis clientes han llegado a totalizar un valor base de más de un billón (trillion) de dólares. Me enorgullezco de haberlos aconsejado en lo que más les convenía, aunque ello significara menos ganancia para la firma. Esta perspectiva es más y más rara en GS. Otro indicio de que era el momento de renunciar”. (Ibid)
Aunque el papel de operadores como Robert Rubin, cercano a innombrables presidentes de turno, dejó una huella indeleble en la crisis y posterior saqueo del erario (y del crudo) mexicano durante la magna operación de especulación/rescate que puso de rodillas al país luego de la debacle de diciembre de 1994, para Smith la actuación de Lloyd C. Blankfein y de Gary D. Cohn, director ejecutivo y presidente de Goldman Sachs, también representan la más seria amenaza a la sobrevivencia de esa firma, aunque Blankfein proclamara a The Times de Londres, que GS realizaba el trabajo de Dios, posiblemente porque de ahí salió y se impulsó la idea de securitizar cientos de miles de hipotecas tóxicas que luego GS, como los otros bancos y firmas, vendió a su clientela mientras apostaba contra ellas.
La bonanza de GS no fue por la gracia de Dios sino por los dineros que recibió de subsidios y rescates del Departamento del Tesoro y de la Fed, que procedió a imprimir dinero como pocas veces desde que Tiberio, en el año 33, decidió rescatar las finanzas del Imperio Romano. La Fed funge como banco central, tiene el monopolio para la emisión de moneda, por tanto regula el precio del crédito –las tasas de interés– y determina la cantidad de dinero que fluye en la economía.
Quienes en el Congreso mexicano aprobaron, sin pena y responsabilidad, un inusitado aumento de la cuota al FMI, recuerden dónde van los fondos: bajo Blankfeim, a pocos meses del colapso que dejó en la calle a millones, los altos cargos de Goldman Sachs se recetaron la mayor compensación registrada en su historia de 143 años: 18 mil millones de dólares (mmdd) en 2009; 16 mmdd en 2010 y 10 mmdd en 2011, según cifras oficiales dadas a conocer por Hedges en el parque Zuccotti ante cientos de ocupas. Luego fue arrestado por la policía neoyorquina frente a las oficinas centrales de Goldman Sachs.
A Smith le da vergüenza y renuncia.
http://jsaxef.blogspot.com
(Tomado de La Jornada)

Miguel, el atleta imprescindible



El periodista italiano caminaba Corrientes hacia el Obelisco. Curioso y atento a los procesos de la historia contemporánea argentina, bajó de la biblioteca de una librería El terror y la gloria, libro del Mundial ’78 escrito por Miguel Vitagliano y Abel Gilbert. Allí, vio la historia de un atleta de medio fondo de nombre y apellido vulgar, Miguel Benancio Sánchez. Algo lo movilizó, tal vez el hecho de que él también corría, quizás el anonimato del atleta, o encontrar la excusa para apegarse a Buenos Aires.
Valerio Piccioni, redactor de la Gazzetta dello Sport, buscó a la familia Sánchez y dio con ellos entre Tucumán y Berazategui. Investigó acerca de la vida de Miguel, miró fotos, agendas y poesías. Tenía como intención primera escribir un libro, pero fue una carrera. La organizó en Italia en 2000 con sus amigos del Club Atlético Centrale. Se llamó “La Corsa de Miguel”. Aquí, su primera edición se realizó en 2001. Estuvieron, entre otros, Guillermo Vilas, el actual Secretario de Deportes, Claudio Morresi, y Martín Scharples, un ex rugbier que perdió una pierna en un accidente automovilístico y que es –acaso– el atleta más simbólico de la carrera.
“Correr para no olvidar, correr para encontrarse con amigos o correr por correr”, esas son las causas de la Carrera de Miguel, señala Piccioni. Sea como fuere, el evento se transformó en la reivindicación con mayor fuerza desde el deporte a la vigencia de los DD HH en Argentina. En Buenos Aires, la llegaron a correr 15 mil atletas en 2008. En Roma lo hacen alrededor de 10 mil año tras año, exceptuando los niños que participan en competencias preliminares y posteriores. El esfuerzo de los organizadores es titánico y la prueba atlética, excelente.
En Buenos Aires, la Carrera de Miguel fue ninguneada por el gobierno de Mauricio Macri. Vaciada de contenido, el año pasado se corrió fuera de fecha. A pesar del éxito y de su masificación en Mar del Plata, Bariloche, Río Cuarto, Villa España y Roma, la ciudad elige fomentar carreras sponsorizadas por marcas deportivas.
Miguel Sánchez fue secuestrado el 9 de enero de 1978. Volvía de correr la San Silvestre en San Pablo. No era lo que hoy se enmarcaría como un “cuadro político”. No sabía quién era John William Cooke ni tenía en su biblioteca El Capital, de Karl Marx. Había empezado a trabajar embolsando alimentos en Tucumán a los 12 años y ya instalado en Buenos Aires con sus hermanos, trabajaba de ordenanza en el Banco Provincia. Había probado como wing en Gimnasia y Esgrima de La Plata, y a instancias de un entrenador se dedicó a correr. En sus ratos libres alfabetizaba en la escuela de su barrio, militaba en la JP de Berazategui y quería ser profe de Educación Física. Hiperquinético, laburador, amigo de sus amigos militantes, aún cuando estaban en la clandestinidad, se cruzaba con ellos para llevar información a sus familias. También era un soñador, “Sueños de un campeón” decían los escritos de sus agendas: “De qué sirve el deporte si no es para encontrarnos, para mirarnos a los ojos”, escribía. Resumiendo, Miguel Sánchez era un argentino imprescindible, “un Coubertin, nacido entre cañas de azúcar y gente humilde”, resumió Valerio Piccioni el viernes, en el acto en el cual la calle Crisólogo Larralde, desde avenida Del Libertador hasta Lugones, pasó a llamarse Miguel Benancio Sánchez, a instancias de una iniciativa de la legisladora porteña Delia Bisutti (Nuevo Encuentro). Es la calle del Cenard y del Club Ciudad, dos símbolos de formación en el deporte argentino.
Allí quedó estampado para siempre el nombre del morocho que soñaba correr en un Juego Olímpico, que quería ver el Mundial ’78, que ayudaba a la gente de su barrio porque él también la había pasado brava cuando era pibe y que encapuchado en el Vesubio, horas antes de morir, les dijo a sus torturadores: “Están locos, yo vengo de representar a Argentina corriendo en Brasil y ustedes me tratan así”.



Anillo óptico suramericano Raúl Zibechi Periodista uruguayo, escritor, responsable por la sección internacional de Brecha. Profesor e investigador en Multiversidad Franciscana de AL Adital


Pequeños cambios que muestran nuevos rumbos

El 9 de marzo los ministros de Comunicaciones de los doce países que integran la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) tomaron la decisión de construir un anillo de fibra óptica para permitir la interconexión directa de los países de la región sin depender de los Estados Unidos. En 18 meses se podrá finalizar la conexión de las redes en los países y se avanzará en el tendido de cables oceánicos entre América del Sur, Europa, Estados Unidos y África.

La iniciativa partió del gobierno de Brasil que llevó la propuesta al Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (Cosiplan), que es uno de los ocho consejos sectoriales de carácter ministerial de la Unasur para la discusión política y estratégica de programas y proyectos para la integración de la infraestructura regional que comenzó a funcionar en 2010. En su primera reunión elaboró un Plan de Acción que busca "sustituir la lógica de los ejes de exportación por la de los ejes de desarrollo regional”, según Joâo Mendes Pereira, coordinador de asuntos económicos de América Latina de la cancillería de Brasil .

Con el anillo de fibra óptica comienza a desatarse uno de los múltiples nudos que amarran a la región a las potencias del Norte y de forma muy particular a los Estados Unidos. No se trata de una gran obra ni de un paso radical, pero la decisión de Unasur muestra dos hechos: el primero es cómo las relaciones con las potencias centrales debilitan y fragmentan a las regiones periféricas, y el segundo es la existencia de voluntad política para dar pasos concretos para construir autonomía.

Conexión Sur-Sur

Las comunicaciones de Internet en Suramérica tienen un recorrido exótico e irracional. Un mail enviado entre dos ciudades limítrofes de Brasil y Perú, por ejemplo entre Rio Branco, capital de Acre, y Puerto Maldonado, va hasta Brasilia, sale por Fortaleza en cable submarino, ingresa a Estados Unidos por Miami, llega a California para descender por el Pacífico hasta Lima y seguir viaje hasta Puerto Maldonado. Un recorrido de 8.000 kilómetros para cubrir una distancia de sólo 300 kilómetros. Sobre esta base es imposible hablar de soberanía y de integración.

Pero también hay una dependencia de los países europeos. Para conectar algunos sitios entre Brasil o Argentina y Ecuador o Colombia, la conexión debe cruzar el Atlántico hasta Europa y retornar al continente. Un país como Brasil, que este año se convertirá en la quinta economía del mundo y es ya una potencia global emergente, vive una situación de dependencia en las comunicaciones: el 46% de su tráfico internacional de Internet viene de fuera del país, y de esa cantidad el 90% hace una "parada” (pit stop) en Estados Unidos.

En cuanto a la región en su conjunto, el 80% del tráfico internacional de datos de América Latina pasa por Estados Unidos, el doble que Asia y cuatro veces el porcentaje de Europa. Esa exagerada dependencia hace que las comunicaciones sean más caras. El ministro de Industria y Energía de Uruguay, Roberto Kreimerman, dijo luego de la reunión de Asunción que entre el 30 y el 50% de los costos de interconexión responden al pago a empresas que ofrecen servicios de conexión con los países desarrollados.

El primer paso acordado es hacer un relevamiento y mapeo de todas las redes existentes en cada uno de los países. A partir de ahí se establecieron tres etapas: la conexión de los puntos físicos ubicados en las fronteras, algunas de las cuales serán conectadas ya este año, como Argentina, Paraguay, Venezuela Bolivia y Uruguay. En la segunda las empresas estatales de comunicaciones, como Telebras de Brasil y Arsat de Argentina, y las privadas, realizarán el tendido de la columna vertebral de sus redes y en la tercera llevarán el tendido hasta las fronteras de sus vecinos.

En las fronteras se crearán los Puntos de Intercambio de Tráfico de los que podrán colgarse las empresas. El anillo de fibra óptica tendrá una extensión de 10 mil kilómetros y será gestionado por las empresas estatales de cada país para que las comunicaciones sean más seguras y baratas. Paulo Bernardo, ministro de Comunicaciones de Brasil, dependencia que elaboró el proyecto, el anillo "disminuye la vulnerabilidad que tenemos en caso de atentados así como en cuanto al secreto de los datos oficiales y militares”.

La conexión directa va a aumentar la velocidad de conexión entre los países suramericanos entre un 20 y un 30% y sus costos serán menores. Las inversiones en esta etapa serán muy bajas, en torno a los cien millones de dólares, lo que hace inexplicable que no se haya hecho antes.

Autonomía y soberanía

El proyecto se completa con la instalación de varios cables submarinos. Uno de ellos entre Brasil (el país más interesado en el tema) y Estados Unidos, ingresando por Miami, Jacksonville o Virginia y pasando por el Caribe, lo que permite la conexión con Colombia y Venezuela. Otro unirá el continente directamente con Europa pasando por Cabo Verde e ingresando preferentemente por Ámsterdam. Y un tercero unirá Fortaleza (norte de Brasil) con Angola (África) con una derivación hacia Argentina y Uruguay.

Esta parte del proyecto va a ser realizada por Eletrobras, la estatal brasileña encargada del Plan Nacional de Banda Ancha, una iniciativa del gobierno federal para masificar el acceso a toda la población antes de la Copa del Mundo de fútbol de 2014. El objetivo es crear 40 millones de accesos de banda ancha fija y 60 millones de banda ancha móvil.

Hasta ahora Brasil tiene cuatro salidas de cables submarinos en Fortaleza, Salvador, Rio de Janeiro y Santos que conectan América del Sur con Estados Unidos. Todos son operados por empresas privadas, con lo que el país pierde parte de su soberanía en un aspecto estratégico. Los demás países de la región tienen acceso a esos cables pero algunos no cuentan con redes de fibra óptica conectadas entre sí o las que tienen están saturadas. Eso explica que el "link” internacional represente el 45% del costo de banda ancha.

En paralelo, Brasil está negociando con las Naciones Unidas la democratización de la gestión de Internet, que actualmente está en manos de empresas de los Estados Unidos que tienen el control de los números IP (Internet Protocol), las direcciones de la red y los nombres de los dominios. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Tovar da Silva Nunes, explicó que "la gestión de los flujos de información está muy concentrada” porque "el dominio de Internet está bajo la tutela del gobierno norteamericano”. Por lo que "no sea seguro, ni justo ni deseable”.

Por esa razón, Brasil y otros países emergentes, pero también algunos europeos, defienden para la conferencia Rio+20 la creación de una convención global de acceso a la información que permita la democratización del control de las comunicaciones. En ese marco se debe comprender la construcción del anillo de fibra óptica, como infraestructura física para la integración de las comunicaciones.

Nuevos riesgos

La nueva realidad que vive la región muestra que es posible avanzar en un tipo de integración que vaya más allá del libre comercio y promueva un desarrollo equilibrado de la región. Sin embargo subsisten muchas dudas e incertidumbres. Hay procesos que avanzan con mucha rapidez, como el anillo de fibra óptica, carreteras y represas hidroeléctricas, pero otros naufragaron, como el Gasoducto del Sur que iba a realizar la interconexión energética. Y otros van muy lentos, como el Banco del Sur que promueve una nueva arquitectura financiera regional.

La razón es que Brasil está interesado en despegarse del control del Norte y promueve esas políticas en la región. Pero no tiene tanto interés en promover otras iniciativas como el Banco del Sur porque ya cuenta con un poderoso banco de fomentos, el BNDES, que está siendo el encargado de financiar buena parte de las obras de infraestructura de la región.

En ese sentido, la Unasur a través del Cosiplan se trazó el objetivo de dar continuidad a los "logros y avances” de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), de darle continuidad al proyecto que considera "una respuesta consensuada a los retos de la integración efectiva y a las crecientes necesidades de infraestructura de América del Sur iniciada en 2000”.

De ese modo la Unasur recoge los objetivos de la IIRSA, que han sido seriamente cuestionados por los movimientos sociales, que en sus diez años de existencia cuenta con una cartera de 524 proyectos con una inversión total de 100,000 mil millones de dólares. En enero de 2011 había 53 proyectos concluidos, casi 200 en fase de ejecución y 150 en fase de preparación. El 85% de los proyectos son de transporte y el 12% de energía .

En 2010 el Cosiplan elaboró un Plan de Acción que impulsa "la construcción de una visión suramericana estratégica e integral de la infraestructura regional que propende al equilibrio y cohesión territorial, como así también al desarrollo humano en armonía con la naturaleza”.

Esta nueva "visión estratégica” es positiva en la medida que responde a los intereses de los propios suramericanos pero puede reproducir viejas formas de dominación ya que se inspira en los intereses de un país y de las empresas multinacionales. Las obras de la IIRSA-Unasur están siendo respondidas por pueblos que se sienten afectados, como sucede con la carretera que pretende atravesar el TIPNIS en Bolivia y el acuerdo energético Perú-Brasil firmado en 2010 que prevé la construcción de cinco represas en el Río Inambari.

Además de las represas que se construirán en los ríos amazónicos brasileños, la estatal Eletrobras tiene previstas la construcción de once represas en Argentina, Perú, Bolivia, Colombia y Uruguay que tendrán una potencia instalada de 26,000 MW, casi el doble que Itaipú que abastece el 17% del consumo energético de Brasil. Los proyectos energéticos y de carreteras que ahora han sido asumidos por la Unasur, tienden a reproducir las mismas estructuras que hasta ahora fueron la causa de la dependencia de América Latina.

Es posible que el anillo de fibra óptica tenga las mismas características ya que fue propuesto y diseñado por Brasil y tiende a servir a sus intereses. La salida de los cables submarinos más importantes seguirá estando en las costas brasileñas, la conexión con África fomenta los múltiples intereses comerciales y empresariales de Brasil en ese continente. La empresa encargada de la construcción de buena parte del anillo óptico es la estatal Eletrobras y la financiación está a cargo del BNDES.

Por eso podemos decir que iniciativas como la interconexión de fibra óptica es un paso adelante en la autonomía regional, pero puede estar sentando las bases de nuevas desigualdades. Corresponderá a los gobiernos y pueblos de la región debatir sobre la conveniencia de estos proyectos.

[Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Colabora mensualmente con el Programa de las Américas].

Recursos

"Brasil quer integrar internet com países sul-americanos”, Folha de Sâo Paulo, 9 de marzo de 2012.
"Brasil vai propor debate na ONU sobre democratização da web”, Agencia Brasil,
29 de noviembre de 2011.
"El Consejo de Infraestructura de Unasur impulsa la IIRSA”, Fobomade, 4 enero de 2011
"Interligaçao sul-americana custará us$ 100 milhoes para o brasil”, Exame, 29 de noviembre de 2011.
"Países projetam mega-anel de fibra óptica de 10 mil km”, Valor, 28 de noviembre de 2011.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Brasil declara la guerra monetaria a Europa y EEUU El 25 de marzo de 2012 par

Raúl Zibechi -La Jornada - La entrevista entre Dilma Rousseff y Angela Merkel el pasado 5 de marzo en Alemania fue tensa y poco cordial. La presidenta de Brasil se viene quejando del tsunami monetario, como bautizó la política monetaria expansionista de Europa y Estados Unidos, que perjudica la industria de los países emergentes. Se despachó contra la política económica especulativa que impulsa la canciller alemana y advirtió que Brasil es una economía soberana y, por lo tanto, tomará todas las medidas para protegernos.
El objetivo de Rousseff fue demostrar que los países centrales están tomando medidas proteccionistas, a las que consideró una forma artificial de protección del mercado. Hasta se permitió darle lecciones a la alemana: Es importante que los países desarrollados no hagan políticas monetarias expansionistas, sino políticas de expansión de las inversiones, porque eso mejora la demanda interna.
En su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos del Senado, el ministro de Haciendo Guido Mantega dijo que si Brasil no hubiera tomado medidas para evitar una revaluación del real la cotización del dólar habría caído hasta 1.40 (hoy es de 1.80) y toda la industria brasileña ya estaría quebrada, no tendría condiciones de competitividad y no conseguiría exportar nada (Agencia Brasil, 14 de marzo de 2012). El ministro recordó que los países del norte inyectaron 9 billones de dólares en la economía, y que ante la devaluación de sus monedas, que considera una guerra monetaria, Brasil no puede hacer el papel de tonto.
Hasta ahora la principal medida, además de la compra masiva de dólares por parte del Banco Central, consiste en la ampliación del impuesto a las operaciones financieras, de 6 por ciento a las transacciones a menos de cinco años, y no a dos como antes. El que quiera que tome préstamos a más de cinco años, que son más saludables al ser para inversiones, dijo Mantega, al anunciar que se profundizarán medidas para impulsar la industria y las exportaciones.
Apenas conocerse la noticia, el Financial Times, vocero del capital financiero internacional, tituló que Brasil declaró la guerra de divisas contra Estados Unidos y Europa. El artículo finaliza advirtiendo sobre guerras comerciales masivas en el horizonte como resultado de las políticas en curso (Financial Times, 1º de marzo de 2012).
En el mismo momento que el gobierno brasileño ingresaba en la guerra de divisas, la Casa Blanca suspendía el contrato que había ganado la brasileña Embraer en una licitación de 20 aviones de ataque Super Tucano por 355 millones de dólares para la fuerza aérea de Estados Unidos. Si Embraer lograba ingresar en el selecto grupo de proveedores de la principal fuerza aérea del mundo, se hubiera consolidado como industria aeronáutica militar. Embraer es la tercera empresa del mundo en aviones civiles, detrás sólo de Boeing y Airbus, pero recién este año consiguió ingresar en la lista de las 100 mayores empresas militares del mundo, ocupando el puesto 94 (O Estado de Sâo Paulo, 27 de febrero de 2012).
La cancillería brasileña, habitualmente comedida, no ocultó su desagrado, en especial por el momento y la forma, semanas antes de la visita oficial de Rousseff a Wahington. Pero el dato mayor es otro: la cancillería asegura que esa decición no contribuye a la profundización de las relaciones entre los dos países en materia de defensa (Valor, 2 de marzo de 2012). Este año Brasil decidirá la compra de 36 cazabombarderos de última generación, y lo hará entre el Rafale de la francesa Dassault y el F-18 Super Hornet de la estadunidense Boeing. La preferencia siempre fue por el Rafale, aunque es mucho más caro, porque Francia asegura una completa transferencia de tecnología, sin precedentes en la industria militar.
En septiembre de 2009 el presidente Lula firmó un acuerdo de cooperación militar por el cual Brasil ya comenzó la construcción de submarinos convencionales y nucleares, y de helicópteros militares, aplazando por el momento la compra de los cazas. El acuerdo convierte a Brasil en potencia industrial-militar y parte del selecto grupo de países capaces de fabricar submarinos nucleares y cazas de quinta generación. Algo que no es del agrado de Washington.
Dos hechos nuevos deben constatarse. En las relaciones entre Brasil y los países del norte hay un nuevo tono. El modo como Rousseff encaró a Merkel habla por sí solo. Los países desarrollados quieren canibalizar a los emergentes, dijo la presidenta, lo que no vamos a permitir. En el terreno militar es igual. El jefe del estado mayor de las fuerzas armadas, general José Carlos de Nardo, habló el 20 de marzo ante 44 oficiales que pasaron a desempeñarse en el Ministerio de Defensa: No hay lugar para conflictos en América del Sur. Podemos enfrentar pequeñas crisis en nuestras fronteras, que resolveremos con el traslado rápido de efectivos (Ministerio da Defesa, 20 de marzo de 2012).
Agregó que el continente posee abundancia de hidrocarburos, recursos hídricos, producción de alimentos y biodiversidad, y que el papel de Brasil consiste en contribuir en el proceso de disuasión continental contra la codicia de las potencias extranjeras. Más claro, imposible. Cuando un país del tamaño de Brasil decide ingresar en una guerra como la monetaria, es porque está preparado en todos los terrenos para afrontar las consecuencias.
El segundo hecho es que la región camina a marchas forzadas hacia una creciente convergencia política, económica y financiera. La guerra monetaria en curso es apenas el anticipo de la división del mundo en bloques comerciales, en un ambiente de crispado proteccionismo que comenzaría a plasmarse hacia finales de este año (Geab No. 57, septiembre de 2011). La Unasur puede comenzar a debatir, en cualquier momento, sobre una moneda común, por la necesidad de defenderse en un mundo de creciente inestabilidad que está buscando alternativas al dólar.

Secuestraron 43 autos Falcon que habrían sido utilizados por dictadura Se utilizaron para el secuestro de personas. La Justicia ordenó pericias sobre esos vehículos.

 SECUESTRO. Los Ford Falcon que habrían sido usado durante la dictadura (Foto: CIJ).



El juez federal de Bahía Blanca Eduardo Tentoni secuestró 43 autos Ford Falcon y un Chevrolet modelo Chevy que habrían sido utilizados durante la última dictadura militar para el secuestro de personas, y ordenó pericias sobre esos vehículos.
Los rodados son modelos de entre 1976 y 1982, años de dictadura, y estaban en galpones de la Subjefatura Intendencia de la Base Naval Puerto Belgrano.
El Falcon era el vehículo más utilizado por las fuerzas represivas durante la última dictadura para operativos ilegales de secuestro y traslado de personas, y quedó como un símbolo del genocidio.
"Son innumerables los testimonios que dan cuenta de la intervención de distintos Ford Falcon en los operativos realizados por las Fuerzas Armadas en la denominada lucha contra la subversión, y en particular por la Armada Argentina", sostuvo el juez, quien se basó en testimonios de víctimas de la represión que fueron secuestrados y subidos a autos Falcon.
El magistrado agregó que "la utilización de este modelo de automóvil efectivamente contribuyó a los oscuros designios de los militares, en la práctica, como un instrumento que permitió el secuestro y traslado de innumerables personas".
"Y desde lo simbólico, sembrando el terror entre la población pues cuando éstos vehículos se veían, ello -muchas veces- era señal de que los grupos de tareas estaban operando en el lugar", afirmó.
Precisamente, en la memoria colectiva quedó especialmente grabada la imagen del "Falcon verde" como uno de los instrumentos de la dictadura para cometer sus crímenes.
Hasta su uso como vehículo para secuestrar personas por parte de las fuerzas de la represión ilegal, el Falcon había sido, desde principios de los 60, uno de los íconos de las familias argentinas por su capacidad, su confort y sus bondades mecánicas.
También tuvo sus días de gloria como taxi y exitosísimo auto de carrera en la categoría más popular de la Argentina, el Turismo Carretera. Y fue durante largo tiempo el rodado utilizado como patrullero por numerosas policías del país.
Pero la llegada de la represión ilegal -incluso antes de la dictadura, con la actuación de la Triple A- se convirtió en un manchón en la historia de ese modelo por el destino que le dieron los represores.
Igual, hasta que dejó de fabricarse en 1991, siguió siendo uno de los autos favoritos de los argentinos.
Desde 1962 hasta 1991 se produjeron en la Argentina 494.209 Falcon, según la página web "todofalcon".


Máximo y mínimo, Máxima y mínima - Por Eduardo Anguita


Los jóvenes que de a miles iban juntos a la Plaza de Mayo el sábado 24 o que se expresaron en miles de actos públicos en todo el país, nacieron después del fin de la dictadura, y la mayoría no tienen familiares directos que hayan participado de la política de aquellos años.
Una máxima del tratamiento de las noticias es hacer hasta el más mínimo esfuerzo para obtener la verdad. Es decir, un máximo de concentración para no tener la más mínima tentación de caer en el oportunismo y la falsedad. Está claro que, cuando se trata de la opinión, un género demasiado abusado del periodismo, las mínimas subjetividades pueden abrir puertas que provoquen debates máximos.
Pues bien, si nos situamos en el género noticioso, el de la proximidad al rigor informativo, despojado de preconceptos, es dable observar que la prensa del establishment comete las máximas aberraciones. Por ejemplo, cuando habla de la princesa Máxima (de la Casa Real de Holanda), no tiene la más mínima intención de hablar de Jorge, su padre.
Porque Jorge Zorreguieta era miembro de la Sociedad Rural Argentina en 1975 y fue uno de los principales organizadores de la pata empresarial del golpe de marzo de 1976. Fue un máximo exponente de esa mínima porción de la sociedad que era dueña de la Argentina. Impulsor de la Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias (Apege) que de permanente no tuvo nada.
Se creó en agosto de 1975, cuando los jefes militares Agosti, Videla y Massera se reunieron con su jefe económico Martínez de Hoz y este puso en marcha la maquinaria empresarial. Mientras Zorreguieta fue secretario de Agricultura de la dictadura tuvo participación en la desaparición de personas. El caso que lo involucró directamente fue el de Marta Sierra, una trabajadora del INTA, un organismo que dependía de ese ministerio.
El padre de Máxima no tuvo la más mínima posibilidad de ir al casamiento de su hija en Holanda, aunque los medios del establishment se ocupan de no hacer la más mínima mención de que la poderosa familia Blaquier, que había albergado al jerarca de la dictadura en el Centro Azucarero Argentino, decidió dejarlo sin ese lugar de máxima exhibición ante los empresarios.
Esos mismos medios, cuando se trata de Máximo Kirchner, en más de una oportunidad, lo mencionan como el hijo de la Reina Cristina, sin hacer la más mínima mención de que es miembro de la real casa (sin mayúsculas) del 54% de los votos populares; es decir, el máximo caudal de la historia de la recuperación de la democracia. El gran problema, para esos medios, es que Máximo es joven y es hijo de Néstor y Cristina. Y, encima, ¡quiere perpetuar el poder K! Pero llegamos a una máxima paradoja. Si les ponemos nombre a esos medios que hacen de una historia que podría ser mínima pero que pretenden explotar al máximo, vamos a encontrar a La Nación, Clarín y Perfil.
Pues bien, desde hace 20 años, el director en funciones de La Nación es Bartolomé Mitre. Ya cumplía funciones ejecutivas en La Nación en 1976, cuando se consumó el golpe de Estado. En ese momento, el director era su padre, también Bartolomé Mitre, bisnieto del Bartolomé Mitre que había fundado el diario. Este Bartolomé Mitre encabezó las actividades que permitieron consumar la apropiación ilegal de Papel Prensa junto a Héctor Magnetto, que lo hacía por Clarín. ¿Qué edad tenía el contador Magnetto? ¡32 años! Una edad mínima para esa máxima responsabilidad si nos guiáramos por los parámetros de juventud que estimulan a los editores de La Nación y Clarín para juzgar a Máximo K, que tiene 35 años, y sus mínimos adláteres de La Cámpora, que fluctúan entre los 25 y los 41 años.
¿Y Jorge Fontevecchia, director de Perfil y amargado por la juventud de quienes están progresando en funciones electivas y directivas de la Argentina? Pues bien, Jorge F. tenía 21 años cuando fundó Editorial Perfil, nada menos que de la mano de su padre. Un dato mínimo: se trataba del año 1976 y estaban alistados en la transformación de la Argentina que debía costar miles y miles de víctimas. Es decir, este último caso reúne todos los males que él delata: empezó muy joven, de la mano de su padre, y desde entonces se perpetuó como empresario editorial, en cuyas empresas ejerce el noble oficio de escribir sin que nadie pueda controlar sus artículos. Una ventaja que no tienen el resto de los redactores de los medios de su propiedad. La juventud
Estos medios de comunicación tienen mucha publicidad orientada a hacer creer a personas de más de 40 años que son jóvenes. Las mujeres mayores ven avisos de ropa que podrían regalarles a sus hijas adolescentes pero que compran para ellas. Los señores adultos ven unas zapatillas deportivas propias de la hora de educación física que compran (o compramos) a precios insólitos para hacer running o training o simplemente para sentarse a comer un asado, pero con una sensación fantástica de juventud. Es decir, vivimos una sociedad en la que una porción importante vive sobreestimulada para comprar y comprar.
Qué mejor que el mito de la eterna juventud para que los adultos y adultas (no todos y no todas) saquen su plata del bolsillo. Pero ese es el negocio de los anuncios comerciales. El irlandés George Bernard Shaw acuñó una serie de frases inteligentes que perduran. Decía, ¡ah, el periodismo, eso que se escribe a los costados de los anuncios publicitarios! Esas páginas de apariencia no publicitaria están tan cargadas de ideología como las otras, pero en estas campañas de descubrir jóvenes camporistas por todos lados, algunos nos quieren hacer creer que unos señores o señoras de más de 25 años deben ser incluidos en las listas de incapaces, mientras que en el aviso del costado una señora o un señor de más de 50 debe sentirse tremendamente joven. Eso sí, para gastar plata.
El tema de fondo lo tienen bien claro los dueños de estos medios que son gente sumamente inteligente pero que conciben sus medios como “productos” comerciales e ideológicos y no como espacios de verdades y de debates. En realidad, lo que está pasando en la Argentina es que hay una serie de generaciones jóvenes que quedaron aplastadas con la idea de participación política. Pero no en el sentido de formar parte de elencos de gobierno, sino de la política como herramienta de participación y, sobre todo, de transformación de una sociedad todavía muy injusta y bastante pacata. Y eso, que constituía una de las joyas de la corona autoritaria y herencia dictatorial, se está quebrando a una velocidad vertiginosa. Estos medios pretenden asociar el fenómeno de participación juvenil con el gen montonero o frases por el estilo.
Nada más errado –al menos desde el punto de vista de quien escribe estas líneas– que pensar que hay una suerte de mandato de una generación revolucionaria que ahora debe ser completado. Los jóvenes que de a miles iban juntos a la Plaza de Mayo el sábado 24 o que se expresaron en miles de actos públicos en todo el país, nacieron después del fin de la dictadura, y la mayoría no tienen familiares directos que hayan participado de la política de aquellos años. Es más, muchos de ellos –o ellas– deben tener tíos o abuelos o padres que fueron militantes y que aún guardan silencio de su vida de aquellos tiempos. Estos jóvenes no son el resultado de la resistencia a una dictadura o la lucha contra la proscripción.
Muchos de ellos estudian todavía con currículas o con libros de texto que no son tan distintos de los de años de neoliberalismo. Eso sí, tienen un contacto directo con maestros que sí les dan elementos para pensar. Y todavía es muy difícil establecer fechas y motivos para entender algo que ya es un fenómeno social. Es posible que, tentativamente, puedan tomarse dos momentos de altísimo impacto en la salida de los jóvenes a los espacios públicos que no fueran sólo deportivos o de festivales musicales: los actos multitudinarios del Bicentenario y el acompañamiento masivo en el velorio de Néstor Kirchner.
Y los inquieta algo más. Que estos jóvenes, realmente jóvenes, que ven a sus madres recibiendo la Asignación Universal por Hijo o llevando a sus casas las computadoras que reparte la ANSES o que empiezan a ver que el trabajo no es una utopía sino algo que se puede obtener, tomen el rumbo de los militantes de La Cámpora, del Movimiento Evita o de Kolina, por citar algunas agrupaciones llenas de jóvenes encuadrados en la política.
Les preocupa sobremanera que esta etapa de afirmación de la política como herramienta de transformación sea apropiada por los más jóvenes. Porque, claro, buceando hacia el pasado, esos jóvenes van a poder entender qué hacía cada quien en los sucesivos golpes de Estado y en los momentos de entrega del país y qué hacían quienes lucharon para lograr una sociedad justa e igualitaria. 

lunes, 26 de marzo de 2012

Las huellas presentes del pasado




¿Cuándo vienen?

Por Ernesto Espeche *
Tenía poco más de dos años cuando irrumpió la dictadura cívico-militar genocida. Mi hermano había cumplido apenas un año 20 días antes. Mi papá, Carlos, hacía meses que no venía por casa: su nombre integraba una larga lista de “subversivos” buscados por las fuerzas represivas. Mi mamá, Mecha, trabajaba en el hospital, atendía nuestras demandas y esperaba noticias de su compañero. Ambos eran médicos y militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Ambos componen la nómina de 30 mil detenidos desaparecidos. No volvimos a saber nada de ellos.
¿Dónde está mi papá? ¿Cuándo viene? Mis preguntas debieron representar un peso insoportable para mi mamá. Desde marzo no se sabía nada de Carlos. Sólo llegaban versiones contradictorias que desalentaban cualquier esperanza y aumentaban la angustia que rodeaba el entorno familiar. El 7 de junio un grupo de tareas entró en la humilde casa en que vivíamos y secuestraron a Mecha y golpearon a mi tío y se burlaron de mi abuela. Mi hermano y yo, envueltos entre mantas en una habitación del fondo, debimos sentir muy cerca los golpes a la puerta de entrada, los gritos, los llantos, el ruido de las llantas del Ford Falcon que se llevaba a mi mamá y el vacío que sobrevino desde entonces.
¿Dónde se fue mi mamá? ¿Cuándo viene? Son inexplicables los mecanismos a partir de los cuales los niños conviven con la desolación hasta naturalizarla. En algún punto, las respuestas imprecisas, imposibles, asumen la lógica coherente de un relato que termina por desgastar –hasta agotar– las preguntas más elementales.
El ingreso a la educación formal es el primer espacio de socialización sistémica extrafamiliar. A esas alturas, todavía bajo el régimen, ya no había espacio para preguntas, ese lugar fue ocupado por un vacío que no se podía enunciar. “De eso no se habla”, es decir que “eso” no está, no pasó, no existe; nadie habla de lo que no pasó, y si no pasó no existe.
Entrada la democracia, yo estaba en cuarto grado, había vuelto la libertad y –con ella– la posibilidad de decir. ¿Qué decir? Veía por la tele la desesperación de unas mujeres con pañuelo que pedían “aparición con vida”, los rostros de funcionarios prometiendo justicia, los gestos inmutables de señores uniformados que hablaban de cosas que no entendía. Sentía que todo eso no tenía que ver con mi mundo. Mi universo se cerraba en mi abuela –con quien vivía y a quien ya llamábamos “mamá”–, los deberes de la escuela, los juegos con mi hermano, las visitas de mis primos y tíos y poco más.
“Mamá, me ayudás con la tarea.” Mi abuela lloraba de impotencia. ¿Qué sabía ella de ejercicios combinados si era una tana que apenas terminó el primero inferior, si sólo vivía para criar a sus nietos, los hijos de su Mecha que nunca volvió? Seguía llorando. ¿Por qué llorás, mamita? ¿Te sentís mal?
Por esos días mi familia decidió que era el momento de contarnos lo ocurrido. Fue una noche, en casa de una tía. “Sus padres están muertos, los mataron los militares... eran personas maravillosas, pueden estar orgullosos de ellos.” “¿Por qué los mataron?”, pregunté con una frialdad fingida. “Porque ayudaban a los demás, porque querían un país mejor.” La “noticia” explicaba, en parte, ese sentimiento de rareza, de absurdo, de ajenidad que me acompañaba todos los días. Esa noche, mi hermano y yo no dormimos, tampoco hablamos del tema.
En la radio decían que mis papás y otros señores ponían bombas, que eran violentos. “¿Sos hijo de terroristas?” “¡Sos un guacho!” “¡Pobre! No tenés papá ni mamá.” “¿Por qué le decís mamá a esa señora vieja que te trae a la escuela...?” No tenía herramientas para usar frente a la mirada del mundo; al fin de cuentas, un pibe de 10 años se encuentra en inferioridad de condiciones si consideramos que el mito de los dos demonios ya se había extendido como relato del poder oficial. La impotencia, la culpa, la vergüenza y la timidez aparecen, entonces, como síntomas de esa desigualdad.
Ya en la secundaria, el estudio de la historia no contemplaba en sus contenidos el repaso por la historia reciente. Sin embargo, las miradas de los profesores, de mis amigos y de la chica que me gustaba delataban cierta complicidad teñida de compasión. La pena es incompatible con el amor. La victimización, más tarde pude entenderlo, fue parte de la demonización.
La conclusión de mis estudios secundarios y la elección de una carrera universitaria marcaron el final de la vida de mi abuela. Doña María había llegado tan lejos como sus fuerzas le permitieron. Antes de dejarnos, así como me pedía que me abrigara antes de salir o que no olvidara llevar mi documento, me imploró que no me “meta en política”. Hice esa promesa con la convicción de que no podría cumplirla. Ya tenía decidido –y ella lo percibía– ir en busca de mi identidad. “No quiero que se repita la historia”, dijo con una voz temblorosa, cargada de miedo, de terror. Después se murió.
Ir al encuentro de una historia, individual y colectiva, supone un quiebre que pone en riesgo la propia subjetividad. Se trata de cuestionar a fondo los mitos, relatos y valores que tenemos internalizados, que vivimos como naturales. Eran los años de la “pacificación nacional”, el “fin de la las ideologías”, “el perdón y el olvido”. La impunidad de los genocidas les permitía caminar entre nosotros, hacer declaraciones en los medios y refregarnos su versión de la historia.
La asunción de mi condición de “hijo” de desaparecidos fue el punto cero de mi búsqueda. Me entrevisté con sus compañeros, sus colegas y amigos. Me hablaron de sus gustos personales, sus preferencias musicales y sus convicciones políticas. Me entusiasmé, me sorprendí, me emocioné, me enamoré de su vocación revolucionaria.
“Soy hijo de Carlos y de Mecha, y de los 30 mil desaparecidos”, me sorprendí diciendo en una tarde de marzo. Así como las Madres de Plaza de Mayo socializaron su maternidad, los hijos socializamos nuestra condición. Ese paso crucial no es un reflejo mecánico ni supone la ausencia del vacío y la desolación como sentimientos primarios. Es, más bien, parte de un proceso político complejo y lleno de contradicciones que opera como contenedor de las individualidades y como impulsor de nuevos relatos que intervienen en la lucha simbólica por definir los márgenes de la memoria colectiva.
Entonces, la memoria de un pueblo sobre su pasado no puede ser penetrada sino a través de la constitución de identidades colectivas que son, a su vez, mucho más que la suma de las identidades personales.
Hoy tengo más años de los que tenían Carlos y Mecha cuando fueron secuestrados. Sus caras jóvenes, llevas de ilusión y compromiso, se confunden con otras tantas entre las pancartas de una movilización. Mis hijos conocen la historia de sus abuelos y crecen en un país con memoria, verdad y justicia. Yo sigo en la búsqueda, ahora con la fortaleza que da el compromiso con la militancia política y con los ideales de aquella generación maravillosa. Y ese niño que fui vuelve todos los días para preguntar por sus padres.
¿Dónde se fue mi papá? ¿Dónde está mi mamá? ¿Cuándo vienen?
* Director de Radio Nacional de Mendoza.


sábado, 24 de marzo de 2012

Insisten en Chile en acusación contra ministro del Interior







Santiago de Chile, 23 mar (PL) Los partidos de la oposición chilena insistieron hoy en presentar una acusación constitucional contra el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, por la violencia policial en la Patagonia.

  Legisladores de la oposición impugnaron la represión en la región de Aysén, con saldo de decenas de heridos por el lanzamiento de balines y de bombas lacrimógenas a cargo de las Fuerzas Especiales de Carabineros.

Tanto jurídicamente, como en los hechos, los derechos civiles de los aiseninos han sido vulnerados y el responsable es el ministro del Interior, concordaron los jefes de las bancadas opositoras.

La diputada de la Patagonia y representante de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, argumentó la viabilidad del recurso institucional, sobre todo después que el propio General Director de Carabineros admitió los excesos policiales en Aysén.

"La política represiva en Aysén sólo ha generado más violencia y no es la respuesta que merece una región que sólo defiende sus legítimas demandas", subrayó la legisladora, quien llamó además a La Moneda a desistir en la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado contra 22 patagones.

Por su parte, la jefa de la bancada del Partido por la Democracia, Adriana Muñoz, criticó que los parlamentarios de los dos partidos que integran la coalición gobernante (Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente) desaprobaran el cuestionamiento a Hinzpeter.

Opinó que se convierten así en cómplices de la política represiva del gobierno en la Patagonia.

El jefe de la bancada del Partido Socialista, Marcelo Schilling, se refirió a la irrupción de los Carabineros en los hogares aiseninos sin autorización de la justicia. "Han tenido a la gente retenida y cercada", añadió Schilling.

Este viernes los dirigentes sociales de Aysén insistieron ante el gobierno en el retiro de las Fuerzas Especiales de la zona y en que sea desestimada la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado, medidas que el vocero presidencial, Andrés Chadwick, dijo podrían reevaluarse si se preserva "la paz social y el orden público".

"Es de sentido común que, en la medida que esos desórdenes y esa violencia, y esa situación de alteración del orden público vaya saliendo de Aysén y vayamos generando la paz social que la región se merece obviamente que vamos a atender esa solicitud", afirmó en referencia a la citada legislación.

Con respecto al retiro de los Carabineros, Chadwick acotó que si no hay "alteraciones del orden público como es el caso de anoche, que no tengamos bloqueos, que no tengamos situaciones de violencia, no necesitamos de ninguna acción de las Fuerzas Especiales".

En opinión de observadores de derechos humanos y de referentes de todos los sectores políticos, incluidos algunos del oficialismo, la violencia en la zona ha sido ejercida sobre todo por la policía chilena.

viernes, 23 de marzo de 2012

CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH A LA JUNTA MILITAR



   1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
   El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
   El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
   Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
   Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

   2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
   Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
   Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
   De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
   La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
   Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

   3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
   Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
   Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
   Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
   El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3
   Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
   Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4
   El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

   4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5
   Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.
   Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6
   Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
   En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8
   La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9
   La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
   Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
   A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10

   5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
   En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
   Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
   Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
   Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
   Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.
   Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
   Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14
   El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".
   Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.

   Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.
   Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.
Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.




1 Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.
2 El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de Ia boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba".
3 "Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977.
4 Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este úItimo había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga".
5 En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios. 100. Total: 4.000.
6 Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.
7 "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.
8 El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo".
9 El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro.
10 Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón" del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.
11 Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.
12 Diario "Clarín".
13 Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.
14 Prensa Libre, 16-12-76.